Día Nacional del/de la Catequista

Día Nacional del/de la Catequista

En las lecturas de este 22º domingo del tiempo ordinario se nos presenta un tema confrontador. Hoy, último domingo del mes, Día Nacional del/de la Catequista, celebramos una vocación que proviene desde el tiempo de los discípulos hasta la actualidad, enfocada ahora con especial atención hacia los niños. Las fotos nos muestran que la misión de las vocaciones es una elección de cada persona, y los desafíos se van superando según las posibilidades de cada cual, con mucha fe y dedicación.

Primera Lectura (Jr 20, 7-9)

Jeremías nos habla a partir de la experiencia de haber sido seducido por Dios para la misión, donde el llamado divino transforma la fragilidad humana ante los desafíos. Crece la valentía y la fidelidad, pero los insultos y burlas en algunos momentos lo debilitan, haciéndolo sentir avergonzado por denunciar la maldad, la violencia y la destrucción. Debido a los constantes insultos, Jeremías pensó en callar, pero, como él mismo expresó, un fuego ardiente penetró en su cuerpo dándole fuerzas para continuar la misión. Y dice: Señor, estás conmigo como fuerte guerrero… con justicia tú nos pones a prueba, pues conoces lo que hay en nuestra mente y en nuestro corazón.

Segunda Lectura (Rm 12, 1-2)

San Pablo destaca la misericordia de Dios como fuente de valentía y de fidelidad en la mente y en la fe concedida a cada uno, citando su propio ejemplo para invitar a una nueva manera de pensar, juzgar y comprender la voluntad de Dios. Es fundamental ser conscientes de que no se debe pagar mal por mal. Pablo nos pide ofrecernos totalmente a Dios. La venganza no debe formar parte de nuestros proyectos; dejemos esa parte a Dios, conforme a las Sagradas Escrituras: “Mía es la venganza, yo haré justicia, dice el Señor”. No dejemos que el mal nos venza, sino vencemos el mal con el bien.

Evangelio (Mt 16, 21-27)

El llamado de Dios nos muestra que la vocación es una invitación a cada persona a vivir un proyecto centrado en el amor, el servicio y la santidad. Recordemos que, según Mateo, Jesús dijo a sus discípulos: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, la encontrará…”

Hacemos la reflexión de que no debemos actuar con egoísmo ni pensar solo en nosotros mismos, pues quien vive así acaba perdiendo el sentido real de la vida. Perder la vida por causa de Jesús es vivir los principios del Reino de Dios haciendo el bien y viviendo con generosidad y fe.

Santa María Eugenia entrelaza continuamente en sus escritos las palabras de fe, libertad y entrega: “Antes que todo, que Dios sea amado, y después el prójimo”. En el libro Santa María Eugenia: por Jesús y por el Reino (pág. 127, segundo párrafo), al hablar sobre la Caridad, corrobora las lecturas y el Evangelio destacando que: “Amar en comunidad o en cualquier lugar es perdonar, es perder la vida individual… pues Dios basta. Es encontrar gozo en servir”.

Socorro Sales – Brasília (DF)

30/08/2026

Leia Mais

21º Domingo del Tiempo Ordinario

23/08/2026 – AÑO A Primera Lectura (Is 22,19-23) El texto de la primera lectura

Solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María

“Mi alma engrandece al Señor, y mi espíritu se alegra en Dios, mi Salvador”

17º Domingo del Tiempo Ordinario

¿Qué mueve las elecciones de nuestro corazón? Mis hermanos y mis hermanas, la Liturgia

16º DOMINGO DEL TIEMPO COMÚN

La paciencia de Dios nos enseña a esperar con esperanza Palabras clave: paciencia, misericordia,

15º Domingo del Tiempo Ordinario

De la semilla al fruto: El camino de la fe La liturgia de este

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *